NP 16 03 2016 2

Organizado por el Ayuntamiento de Yebes y la Asociación ‘Micorriza’ en virtud del acuerdo verbal de custodia que mantienen para este paraje, se arrancaron alrededor de 200 pies de diferentes tamaños y edades


Las plantas de ailanto que habían brotado por generación espontánea en diferentes zonas del bosque de Valdenazar ya son historia. Gracias a la labor desinteresada de una quincena de voluntarios, que se congregaron el domingo en este espacio natural, se ha conseguido erradicar de raíz esta especie invasora que se había asilvestrado en este reducto de bosque mediterráneo que el Ayuntamiento de Yebes gestiona en propiedad. Era la respuesta a la convocatoria del Día de las Especies Autóctonas del proyecto ‘Tejiendo Redes por la Custodia del Territorio’, una iniciativa que se desarrolló de forma simultánea en 30 lugares repartidos por toda la geografía española y que estaba auspiciada por la Xarxa de Custodia del Territori y la Obra Social ‘La Caixa’ para eliminar especies exóticas invasivas, que son una de las principales causas de la pérdida de biodiversidad en nuestro país.

Organizado por la Asociación ‘Micorriza’ y el Ayuntamiento de Yebes, el bosque de Valdenazar volvía a ser un lugar de encuentro para los amantes del medio ambiente. Esta actividad es fruto del acuerdo verbal que mantienen ambas entidades, cuyo objetivo prioritario es preservar, defender y mejorar el estado de conservación de este bosque mediterráneo mixto. En esta ocasión, la jornada se dedicó a la protección de las especies autóctonas, que en el caso de Valdenazar tenían una temible amenaza. Originaria de China, el ailanto es una especia arbustiva que se ha extendido y naturalizado por todas las regiones templadas de ambos hemisferios debido a la globalización. Está considerada como especie invasora en multitud de catálogos y documentos, tanto a nivel europeo como nacional e incluso regional en varias comunidades autónomas.

Tras una breve charla introductoria que sirvió de carta de presentación de las entidades participantes en esta intervención ambiental, la historia del paraje de Valdenazar y el acuerdo de custodia que vincula a la Asociación ‘Micorriza’ y el Ayuntamiento de Yebes, el grupo se desplazó al lugar de mayor presencia de esta especie invasiva. Durante más de dos horas, las voluntarias y voluntarios se afanaron con denuedo en la extinción de raíz de las plantas de ailanto que había desperdigadas por el bosque, ya que su capacidad de rebrote hace que esta sea la única forma ecológica eficiente contra su expansión. “En total se arrancaron alrededor de 200 pies de diferentes tamaños y edades y se eliminó la parte aérea de aquellos que no dio tiempo a arrancar para dificultar su expansión”, explica Vidal Gaitán. El concejal de Medio Ambiente indica que toda la vegetación extraída se quemó de forma controlada, “debido a la dificultad para trasladarla hasta el punto limpio y evitar el posible rebrote”.

Tras hacer un alto en el camino y degustar un pequeño almuerzo, las voluntarias y voluntarios hicieron acopio de las herramientas utilizadas y el grupo se adentró en el bosque de Valdenazar. Con ayuda de los técnicos de la Asociación ‘Micorriza’, los participantes conocieron las características del paisaje y los aspectos más destacados por los que merece la pena conservar este espacio en custodia. Además, se aprovechó la ocasión para recolocar las cinco cajas nido para especies paseriformes que se habían instalado semanas atrás. De regreso y tras cerciorarse de que no había riesgo de que el fuego que se había encendido para destruir los troncos de ailanto se reavivase, el grupo regresaba a sus lugares de origen con la satisfacción del trabajo bien hecho. “Solo tenemos palabras de agradecimiento para estas voluntarias y voluntarios, que dedicaron su tiempo y esfuerzo por una buena causa como era la erradicación de este amenazante vecino de Valdenazar”, reconoce el concejal de Medio Ambiente.

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