Cinco de ellos en el patio del colegio ‘Jocelyn Bell’ y siete en el parque ‘Federico García Lorca’ de Valdeluz, a los que hay que añadir una docena de olivos, cuatro almendros y 20 almeces en diferentes lugares del municipio


 

‘Que estos ejemplares de olmo plantados en la primavera de 2021 sirvan de testimonio y enseñanza para las generaciones venideras de la importancia que estos árboles tuvieron antaño (…) desde hoy, vuelven a formar parte del paisaje y la cultura de este municipio’. Es parte de la leyenda que se puede leer en las placas conmemorativas que se han colocado en el patio delantero del colegio público ‘Jocelyn Bell’ y en el parque ‘Federico García Lorca’ de Valdeluz. Que han sido los lugares elegidos para plantar los doce olmos resistentes a la grafiosis que, en apenas unas semanas, ya muestran los primeros brotes y que han sido donados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid, ambos organismos lideran un programa de mejora y conservación de los olmos ibéricos. De esta forma, el Ayuntamiento de Yebes cumple con uno de los requisitos esenciales de este acuerdo de donación, que es plantar en suelo público estos retoños inmunes a la enfermedad que durante el siglo pasado asoló Europa y acabó con centenares de ejemplares en la Península Ibérica.

Esta actuación medioambiental forma parte de la campaña de primavera que el Ayuntamiento de Yebes lleva a cabo de manera periódica en esta época del año. Que en esta ocasión ha incluido una docena de olivos y cuatro almendros, todos ellos plantados en el parque ‘Federico García Lorca, una zona verde y de esparcimiento ubicada entre el CEIP ‘Jocelyn Bell’ y la línea férrea de Alta Velocidad de 31.457 m2, que hace menos de una década se encontraba completamente abandonada y yerma. “Hemos transformado una lengua de terreno que alguien se encargó de dejar al margen de la zona de mantenimiento previsto por aquel entonces, en una de las áreas recreativas más apreciadas del municipio”, explica Vidal Gaitán, concejal de Medio Ambiente. Además, se han sembrado otra media docena de pinos en el parque de la Tirolina de Yebes que, al igual que el resto, han quedado conectados a los sistemas de riego automático existentes en estas dos superficies verdes.

Además, la empresa encargada del mantenimiento y conservación de los parques y jardines de este municipio también ha sembrado 200 ejemplares de agapantos en la zona del lago de Valdeluz. Que a partir del verano y hasta el inicio del otoño mostrarán sus vistosas flores azules y blancas y contribuirán a dar colorido a uno de los espacios más concurridos del municipio. Semanas atrás, también se plantaron 150 photinias en la glorieta de acceso a Valdeluz, una especie arbustiva de color rojizo que es una de las más propicias para la formación de setos. A este conjunto de intervenciones hay que añadir la siembra de otros 20 ejemplares de almez, una especie arbórea muy apreciada en jardinería, que ya florecen en el parque ‘Federico García Lorca’ de Valdeluz y que han sido donados por la Diputación Provincial en el marco de la campaña anual de repoblación que promueve esta institución. Además de las 48 encinas y media docena de almendros que el pasado mes de febrero se plantaron en el bosque de Valdenazar con ocasión de la celebración del Día del Árbol 2021.

Hace más de tres años, Yebes se sumó al proyecto ‘Un olmo, mil historias’ que promueven diversas entidades y organizaciones naturalistas, entre ellas, el Ministerio para la Transición Ecológica y la Asociación Nacional ‘Micorriza’, con la que la Concejalía de Medio Ambiente trabaja codo con codo desde haces años en la divulgación y concienciación de los valores medioambientales que atesora este municipio. Fue el 16 de diciembre de 2017 con motivo de la plantación de un olmo resistente a la grafiosis donado por el Ministerio de Agricultura junto a la ermita de la Virgen de la Soledad de Yebes. Que hoy muestra un saludable y vigoroso aspecto. “Aletargado e ingrato en invierno como cualquier árbol de hoja caduca, en primavera recobra el aliento y la savia circula con energía por el tronco y sus ramas recién nacidas”, indica Gaitán. Con estos trece ejemplares de Ulmus minor, el Ayuntamiento de Yebes recupera la imagen de un árbol que fue testigo fiel del paso de varias generaciones y que en el callejero incluso cuenta con su propia plaza.

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